Detectando la interacción silenciosa: BESTAR en el CES redefine el "siguiente paso" a través del tacto.
Las Vegas, enero de 2026 — En el stand 4059 del pabellón oeste del CES 2026, BESTAR presenta una muestra tecnológica centrada en la "sensación". En la feria de este año, BESTAR une fuerzas con su filial alemana GREWUS GmbH y su filial estadounidense BESTAR Technologies para demostrar cómo la tecnología de retroalimentación háptica está transformando silenciosamente la lógica de la interacción entre humanos y máquinas.


Electrónica de consumo: La retroalimentación háptica transforma la interacción cotidiana.
En el stand de BESTAR, muchos visitantes se sienten atraídos por un ratón llamativo. Su superficie es lisa y sin juntas visibles, sin botones físicos, pero al presionarlo, ofrece una sensación de clic clara y realista en las yemas de los dedos. Detrás de esta experiencia se encuentra la experiencia de BESTAR en tecnología de retroalimentación háptica piezoeléctrica.

La misma simulación háptica también se puede aplicar a los paneles táctiles de los portátiles, donde los movimientos de deslizamiento y clic van acompañados de una delicada retroalimentación por vibración, difuminando la frontera entre las interfaces virtuales y los botones físicos.
El principio que subyace a esta sensación táctil se basa en el «efecto piezoeléctrico directo» y el «efecto piezoeléctrico inverso» de los materiales cerámicos piezoeléctricos. Al aplicar una fuerza externa a la cerámica, esta se deforma, provocando cambios en su estado de polarización interna y generando una carga eléctrica detectable. La retroalimentación vibratoria, por otro lado, pertenece al efecto piezoeléctrico inverso: al aplicar un voltaje a la cerámica, esta sufre una deformación mecánica que produce vibración.
Cabinas inteligentes: la retroalimentación por vibración del asiento mejora la seguridad al conducir.
La zona de demostración de cabinas inteligentes es otro de los principales atractivos de la exposición de BETAR. La tecnología de retroalimentación de vibración del asiento, desarrollada por la propia empresa, ofrece un nuevo enfoque para mejorar la seguridad al volante.
Cuando el sistema detecta un peligro potencial, el asiento emite alertas por vibración precisas al conductor. En comparación con las advertencias visuales y auditivas tradicionales, la retroalimentación háptica es más intuitiva y menos distractora, lo que ayuda a acortar los tiempos de reacción y a mejorar la seguridad general al conducir.


Interacción en los videojuegos: La retroalimentación háptica crea experiencias inmersivas.
También se ha habilitado una zona dedicada a la experiencia de juego para exhibir mandos, cojines para asientos y sistemas de retroalimentación háptica complementarios desarrollados en colaboración con socios.
Durante el juego, las vibraciones en tiempo real transmitidas a través del cojín del asiento mejoran significativamente el control y el realismo, permitiendo a los jugadores sumergirse por completo en las aventuras virtuales. Por ejemplo, pueden sentir el retroceso de las armas, la aceleración y el impacto de los vehículos de carreras, las ondas expansivas de las explosiones e incluso sutiles diferencias al caminar sobre distintos materiales. Esta retroalimentación háptica complementa eficazmente las señales visuales y auditivas, creando una experiencia interactiva más rica e inmersiva.

La tecnología de retroalimentación háptica está adquiriendo cada vez más importancia en el sector de los videojuegos. Con el continuo desarrollo de los juegos de realidad virtual y aumentada, la retroalimentación háptica precisa se ha vuelto esencial, aportando innovaciones táctiles refinadas e inmersivas a las experiencias de juego en todo el mundo.
Desde la electrónica de consumo hasta las cabinas de mando inteligentes, desde el entretenimiento mediante videojuegos hasta los equipos profesionales, las tecnologías de retroalimentación háptica y vibración de asientos presentadas por BESTA en el CES 2026 están transformando silenciosamente la forma en que interactuamos con la tecnología.
El futuro de la tecnología háptica bien podría residir en este tipo de intuición silenciosa: una que no requiere traducción verbal, pero que se comunica directamente con la percepción humana. En una era de sobrecarga de información, este lenguaje de interacción silencioso y directo suele ser más fácil de recordar para el cuerpo.


